Epílogo
Éste es el último post de este blog. Pero no es el último post. Me quedan muchos por escribir. Necesitaba más libertad y un amigo me ha dado la oportunidad de desplegar alas en un cielo más grande, con mucho más espacio para hacer piruetas.
A partir de ahora seguiré escribiendo en el blog que tengo enlazado en la foto del post anterior. Ahí está todo lo que aquí se ha dicho, así que con el tiempo seguramente acabe haciendo desaparecer este blog, porque no es que tenga mucho sentido mantener lo mismo en los dos, uno vivo y creciendo y el otro difunto.
Me encontraréis allí con un pequeño cambio de nombre y con la casa por amueblar. Dadme un poco de tiempo para actualizar los enlaces (que no se han salvado en la mudanza, qué le vamos a hacer, siempre se rompen algunas copas), poner una radio, una tele, un sofá, una chimenea, una alfombra (nueva, que la otra quedó pal arrastre…) y lo que se tercie.
Os invito a levantar el vuelo y aterrizar en mi nueva playa. Seguid a la bandada.
abril 3, 2008 a 6:50 pm
Gracias por el alojamiento y por encargarte de la mudanza, Sevillano. A ver si me aconsejas algún anticuario para poner el mobiliario
abril 4, 2008 a 7:09 pm
Ah, pues ya voy para’llá.
abril 4, 2008 a 8:53 pm
puñeta, yo como siempre no me entero de naica. Te comenté en el anterior post, pero yo lo tomé por otra cosa, habres visto ingenua y pavita.
Me voy pallá linda.
Besicos
abril 14, 2008 a 10:36 pm
Me pierdo, donde estás, has cambiado de blog, dime algo. Saludos.
mayo 1, 2008 a 10:13 pm
Enhorabuena por los cambios y los avances! donde vayas te seguiremos!
julio 8, 2009 a 3:11 am
Será un placer enorme seguirte y visitarte en tu nuevo hogar.
Ánimo y entusiasmo, mujer valiente.
Un abrazo